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The smartest creatures in this world, as far as we know, are humans. It's our defining characteristic, but what happens when something vastly smarter than the smartest person comes along?

Elon Musk

Como inició Open Ai
2015

En el año 2015, en una época en la que Elon Musk y Larry Page, el cofundador de Google, aún compartían una amistad cercana, algo se gestaba en las conversaciones que tenían en la casa de Larry en Palo Alto. El tema central giraba en torno a la seguridad de la inteligencia artificial, un asunto que ocupaba la mente de Elon.

En esas noches, la percepción de Elon Musk era clara: Larry Page no tomaba la seguridad de la inteligencia artificial con la seriedad que merecía.

Larry Page había proclamado la misión de Google: alcanzar la inteligencia artificial general (AGI) o incluso la superinteligencia artificial (ASI).
Este es el momento crucial en el que la inteligencia adquiere una conciencia propia.

Para llegar a este punto Alphabet Inc., empresa matriz de Google había adquirido DeepMind, una destacada compañía de inteligencia artificial. Con el 75% del talento mundial en inteligencia artificial, fondos prácticamente ilimitados y Larry Page liderando el camino, Google estaba en la vanguardia de la carrera hacia la inteligencia artificial general (AGI). Sin embargo, esta posición planteaba preocupaciones, ya que Musk percibía que la seguridad en la inteligencia artificial no era una prioridad evidente para Page.

Open Ai

Motivados por la seguridad y ética en la inteligencia artificial, Musk, junto con Sam Altman, ex presidente de Y Combinator, Greg Brockman, ex CTO de Stripe,el experto en machine learning, Ilya Sutskever, y otros investigadores deciden fundar OpenAI. En un movimiento que contrasta con la filosofía de Google, optan por establecer OpenAI como una organización sin fines de lucro y de código abierto, reflejando así un compromiso total con la transparencia.

La decisión de contratar a Ilya Sutskever por parte de OpenAI marcó un punto de quiebre en la relación de amistad de más de 20 años entre Elon Musk y Larry Page. La ruptura se produjo en un momento crucial, ya que Ilya ocupaba un papel destacado en el equipo de Inteligencia Artificial de Google.

El proyecto inicia con una donación monumental de 1 billón de dólares, provenientes de reconocidos inversores como Peter Thiel, Reid Hoffman, Jessica Livingstone, y el propio Elon Musk, entre otros.

2018-2019

Desde su inicio en 2015, la organización sin fines de lucro se había dedicado a proyectos de investigación y desarrollo, cosechando éxitos en el camino. Sin embargo, en 2018, Elon Musk abandonó la empresa, citando posibles conflictos de interés debido a los proyectos de inteligencia artificial en curso en Tesla.

Un año después, en 2019, OpenAI tomó una decisión audaz: crear OpenAI LP, una empresa con fines de lucro integrada dentro de la estructura sin fines de lucro. La razón detrás de esta decisión fue la necesidad urgente de obtener capital para sostener las investigaciones y el desarrollo en curso. Aunque la búsqueda de inversores se volvía esencial, la misión central de OpenAI permanecía inalterada:

“Our goal is to advance digital intelligence in the way that is most likely to benefit humanity as a whole, unconstrained by a need to generate financial return”

En julio de 2019, recibieron una inversión de 1 billón de dólares por parte de Microsoft para respaldar sus investigaciones. De esta inversión y esfuerzo surgieron proyectos notables como MuseNet, que permite crear composiciones musicales con hasta 10 instrumentos durante 4 minutos, y Dactyl, un proyecto que resuelve un cubo Rubik con una mano robótica, además de GPT-2.

2020

En el año 2020, OpenAI tomó un paso audaz al lanzar GPT-3, la tecnología que impulsó el renombrado chat GPT que todos reconocemos hoy en día. Sin embargo, este lanzamiento marcó un cambio crucial en la filosofía de la empresa. Recordemos que al principio mencioné que OpenAI se fundó como una iniciativa de código abierto, donde compartían sus innovaciones con el mundo. Pero con la llegada de GPT-3, ese paradigma cambió.

La esencia del código abierto se desvaneció cuando decidieron que GPT-3 ya no sería accesible de esa manera. La compañía optó por una dirección más exclusiva, ofreciendo una licencia solo a Microsoft. Este cambio representó un giro importante en su enfoque inicial de colaboración y transparencia.

No obstante, OpenAI para permitir que las personas accedieran a los modelos y al trabajo excepcional que estaban realizando, la empresa lanzó OpenAI API. Este movimiento marcó el comienzo de su incursión en productos comerciales algo que no estaba en mente en el inicio de la compañía.

2021-2022

OpenAI continuó su camino innovador, lanzando proyectos como DALL·E, un modelo que permitía la creación de imágenes a partir de texto. En 2022, el proyecto más destacado fue ChatGPT, que cautivó a millones de usuarios y demostró el extraordinario avance de OpenAI en el campo de la inteligencia artificial.

2023

Es 20 de noviembre de 2023, y hoy registro esto porque hace tres días ocurrió un evento crucial: el despido de Sam Altman, fundador y CEO de OpenAI. La narrativa detrás de este suceso parece caótica, y las especulaciones sobre su posible regreso eran reales hasta el domingo 19 de noviembre. Al despertar hoy, me encuentro con el comunicado de Satya Nadella, CEO de Microsoft, anunciando que Sam Altman y Greg Brockman se unirán a un nuevo equipo de Inteligencia Artificial dentro de Microsoft.

Además, surge una carta por parte de los empleados de OpenAI dirigida a la junta directiva, expresando su malestar ante la gestión de la situación. Plantean un ultimátum: si no se produce la renuncia de la junta, se unirán a la nueva división de inteligencia artificial de Microsoft, liderada por Sam Altman.

El futuro de OpenAI es incierto, y este fin de semana ha sido tan impactante que definitivamente va inspirar una película o serie.
Lo importante es que las personas comprendan plenamente el potencial, tanto positivo como negativo, que esta tecnología puede ofrecer.

Les comparto este video de David Bowie en 1999; solo sustituyan la palabra “Internet” por “Inteligencia Artificial”.

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